El lenguaje de los sonidos

Eco suma eco a la altura de los años escribía Pureza Canelo en el inédito texto de CREPÚSCULO. Y la poeta no se equivocaba. El sonido no deja de ser una suma propagada de ondas sonoras y acústicas que son percibidas como  tales en el oído humano y trasportadas al cerebro que se encarga fielmente, a su vez,  de procesarlas. Pero no voy a dar aquí una clase sobre la Física y la Fisiología del Sonido bien porque principalmente no sea una especialista en la materia, bien porque no sea éste aquí el asunto que me ocupa.

Es interesante sin embargo saber que los sonidos fueron el primer sistema de Lenguaje entre los hombres y mujeres primitivos y que el feto es capaz de interiorizar una nota musical.

La música es el lenguaje universal por antonomasia pero ¿qué tiene ella de particular que activa nuestros neurotransmisores? Tal vez sea el equilibrio que causan la armonía y la melodía hasta formar lo que se llama  contrapunto. Más allá de estos términos musicales que nos llevan a la abstracción, hablemos de música en términos más prosaicos o terrenales.

Hace pocos años se puso de moda el spinning, un ejercicio aeróbico de ciclismo estático en grupo combinado con música a todo  volumen. Sin ella esta técnica deportiva carecería de su particularidad. Sería, sin lugar a dudas, un ejercicio mucho más duro y aburrido de llevar, de lo que doy buena fe, al ser una persona asidua a esta práctica deportiva. Por tanto, ¿qué promueve o deja de promover la música o la ausencia de ésta? .¿Qué ocurre entonces en nuestros neurotransmisores para sentirnos tan enérgicos  al escuchar una música motivadora?. Por ende, ¿qué sucede cuando nos sentimos tan a gusto con un ritmo relajante al final de una sesión de deporte más allá de la sensación placentera de haber liberado cierta hormona?.

Seamos honestos. Como en todo en la vida, hay buenos y malos músicos. Cuando los primeros entran en acción, la música es como el duende. Lo sientes, te llega… pero no se puede explicar. Y entonces se produce el milagro porque ese duende se apodera de tí. En un redoble, en un timbal,  con unos cimbales, ese pequeño duendecillo te pone la piel de gallina y  los pelos como escarpias.

La vida está llena de contrapuntos, y si no ¿qué me dicen de los sonidos evocadores del mar, de los bosques, de la sonoridad de un campanario, del canto del gallo al amanecer insinuante… del grillar de un grillo o del sonido inequívoco de la cigarra en verano? No sé a vosotros pero a mí ya me están llegando el inigualable eco y su letal poder de evocación.

USUE MENDAZA

https://www.youtube.com/watch?v=6IZ8SDKmm08&feature=youtu.be

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-cerebro-musical/3788099/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s