La Alegría

Veíamos la luz y no era el sol. Tal vez un cuadro de Matisse. O quizá era la Alegría que nos lamía la piel a través de su contagio. La primavera se había acercado como la risa en puntillas y  ya empezaba a resonar el trino matutino de nuestra golondrina, Lorenza, mientras curioseábamos avizores, alargando nuestros pequeños cuellos, para escudriñar cómo preparaba su nido en la parte más prominente de la torre; los pedruscos con los que arremetíamos en su contra, muy a nuestro pesar,  nunca alcanzaban la altura que hubiéramos creído necesaria. Éramos todavía niños de pueblo y todo para nosotros, vástagos como los nuevos tallos, resultaba materia de deslumbramiento. Ay !!. Qué alta percusión nos desvelaban todos esos  intentos fructuosos de ir descubriendo la vida, tan  inerme y a la vez tan gigante. Nuestros pies pisaban aquella tierra en la que urdíamos mil travesuras sin llegar a entender que aquélla era tierra de salud, de inocencia y de entusiasmo. Vivíamos sin nombre ni recuerdo aún. Sin arrepentimientos ni maldad. La dicha fermentaba como aguamiel, agitándose entre burbujas por el hervor que producía el fuego.  La vida se abría paso sin dejar resquicio al olvido. Sin ser plenamente conscientes de ello, éramos niños sin saberlo.

USUE MENDAZA

https://www.youtube.com/watch?v=AuK2W5vlW_Y

matisse-alegria-de-vivir

“La Alegría de vivir” de HENRI MATISSE

http://www.rtve.es/alacarta/audios/complementarios/complementarios-alegria-alex-rovira-28-1-18/4439739/


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